La Gula - Un transtorno alimentario y cómo combatirla

Autor: Dr. Celso Ruiz

Todos conocemos esta palabra, considerada por muchos un pecado capital, que deriva del Latín “glutire” = devorar. Para cada persona tiene su particular significado: algunos consideran que es un vicio que genera adicción, otros le llaman glotonería; hay quienes incluyen el exceso de bebidas alcohólicas como parte de la gula, y a muchos otros no les preocupa porque lo consideran ampliamente aceptado y tolerado socialmente, a pesar de las consecuencias que acarrea.

La gula es un trastorno de la conducta alimentaria y un mal hábito.

Para la Medicina, la gula es un trastorno de la conducta alimentaria, un mal hábito que incluye varias características compartidas y una sola causa y efecto: el placer ocasionado por comer. Es un hecho médico irrefutable, porque al comer se liberan los neurotransmisores llamados “endorfinas”, que nos hacen sentir bien y tranquilos. Pero comer libremente tiene consecuencias.

Examina las siguientes preguntas y casos:

Si te identificas con más de tres, es un indicativo de trastorno de la alimentación. Sí, comer es un placer en el que disfrutamos nuestros alimentos, pero tenemos que volver a aprender a comer, re-ordenar nuestros hábitos y modificar gradualmente nuestro estilo de vida. Un hábito que puede controlarse aprendiendo a comer mejor es la mejor forma de cuidar nuestra salud para prevenir y evitar enfermedades como la diabetes, la hipertensión, los infartos, várices, reflujo, gastritis, hernia hiatal, colitis, estreñimiento, síndrome metabólico o metabolismo lento, sobrepeso y obesidad.

Combate la gula de forma efectiva con estos tips:

  1. Procura comer por lo menos 3 veces al día en cantidades moderadas
  2. Deja un espacio de 6 horas entre cada alimento
  3. Respeta los horarios de comida todos los días de la semana. Programa tu rutina, por ejemplo, el desayuno de 8 a 10am, la comida de 2 a 4pm y la cena de 8 a 10pm. Evitar juntar comidas y respeta tu rutina los fines de semana y días festivos.

Para cumplir con lo anterior el secreto es comer despacio y sólo lo que el estómago tolera. Procura comer hasta quedar satisfecha(o) y no hasta llenarte. Recuerda que no es obligatiro terminarse todo lo que te sirvieron. Si estás satisfecha(o), comes menos cantidades y la sensacion de bienestar se presenta por más tiempo, entonces estás controlando de forma natural el hambre y estás evitando la gula.

Por último y no menos importante: haz ejercicio. Realiza una actividad física o deporte, como caminar, andar en bicicleta o bailar. Activar el metabolismo también libera endorfinas que nos ayudan a controlar el hambre y nos ayudan a sentirnos bien, quemar grasa, controlar peso y fortalecer las defensas inmunológicas.

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